quarta-feira, 27 de abril de 2011

Hace medio millón de años que el Homo sapiens es diestro

Ahora, nuevos materiales encontrados en la Sima de los Huesos y en otros yacimientos europeos confirman sus resultados.

Una nueva investigación, dirigida por el profesor norteamericano David Frayer, de la Universidad de Kansas, ha confirmado que los seres humanos han sido preferentemente diestros al menos desde hace medio millón de años, una característica que se relaciona con el lenguaje.

El trabajo, en el que también participan los investigadores de Atapuerca, especialmente Marina Lozano, junto con colegas croatas e italianos, ha seguido los pasos de la investigación publicada 1988, en la revista ‘Journal of Human Evolution’, por el codirector del equipo español José María Bermúdez de Castro, Timothy G. Bromagea y Yolanda Fernández Jalvo, en la que por primera vez se mencionó este rasgo humano.

Ahora, nuevos materiales encontrados en la Sima de los Huesos y en otros yacimientos europeos confirman sus resultados.

En la nueva investigación, también se han analizado las marcas que hay en la parte frontal de los dientes de ancestros de nuestra especie y que se relacionan con el uso de la mano derecha. “No se trata de marcas hechas al comer, sino que vimos que eran más gruesas y siempre con la misma dirección. Los microscopios electrónicos revelaron que fueron hechas con piedras afiladas. Concluímos que los homínidos cogían la carne con la boca y la cortaban con lascas al ras de los dientes, como hacen los esquimales con los cuchillos”, explica Bermúdez de Castro a Elmundo.es

Enseguida les llamó la atención que todas las marcas estaban hechas en paralelo y en la misma dirección, siguiendo un patrón que se corresponde con el uso de la mano derecha para coger la herramienta de piedra. Además, como ahora resalta Frayer, se observa que eran señales producidas a lo largo de toda la vida, y no en un episodio puntual de corte.

Sima de los Huesos
El artículo publicado este mes en la revista ‘Laterality’ concretan que el porcentaje de individuos en la Sima de los Huesos (donde se han encontrado ‘Homo heidelbergensis’) y en otros yacimientos de neandertales es del 93,1% de diestros.

Frayer destaca que este rasgo tiene implicaciones para comprender la capacidad lingüística de las poblaciones humanas primitivas, dado que el lenguaje se localiza en el hemisferio izquierdo del cerebro, que controla también la parte derecha del cuerpo, por lo que hay una conexión entre ser diestro y el lenguaje.

“La correlacióngeneral entre el uso de la manos y la lateralidad del cerebro muestra que los cerebros humanos fueron lateralizados en una forma ‘moderna’ hace al menos medio millón de años y que ese patrón no ha cambiado desde entonces”, señala el investigador norteamericano. “No hay razón para pensar que este patrón no se extiende más allá en el pasado y que el lenguaje tiene raíces muy antiguas”, concluye.

vía | elmundo.es.

DID NEANDERTHALS BELIEVE IN AN AFTERLIFE?

A possible Neanderthal burial ground suggests that they practiced funeral rituals and possessed symbolic thought before modern humans.

Evidence for a likely 50,000-year-old Neanderthal burial ground that includes the remains of at least three individuals has been unearthed in Spain, according to a Quaternary International paper.

The deceased appear to have been intentionally buried, with each Neanderthal's arms folded such that the hands were close to the head. Remains of other Neanderthals have been found in this position, suggesting that it held meaning.

Neanderthals therefore may have conducted burials and possessed symbolic thought before modern humans had these abilities. The site, Sima de las Palomas in Murcia, Southeast Spain, may also be the first known Neanderthal burial ground of Mediterranean Europe.

"We cannot say much (about the skeletons) except that we surmise the site was regarded as somehow relevant in regard to the remains of deceased Neanderthals," lead author Michael Walker told Discovery News. "Their tools and food remains, not to mention signs of fires having been lit, which we have excavated indicate they visited the site more than once."

Walker, a professor in the Department of Zoology and Physical Anthropology at the University of Murcia, and his colleagues have been working at the site for some time. So far they have found buried articulated skeletons for a young adult female, a juvenile or child, and an adult -- possibly male -- Neanderthal.

"We cannot say whether these three individuals were related, though it is likely," he said, explaining that DNA has been denatured due to high ambient temperatures. "Surely the child was related to one of the others, though."

The three skeletons represent some of the best-preserved, and most methodically excavated remains of Neanderthals.

"Such discoveries are extraordinarily uncommon," Walker said.

The Neanderthals were found covered together with rocks burying their remains. The researchers believe it's likely that other Neanderthals intentionally placed the rocks over the bodies from a height. While it cannot be ruled out that an accident killed the three individuals, the scientists believe that wasn't the case.

"I think there is just enough evidence at Sima de las Palomas to think that three articulated skeletons are unlikely to have been the result of a single random accident to three cadavers that somehow escaped the ravages of hyenas and leopards, which were present at the site," Walker said.

Unburnt bones of two articulated panther paws were embedded in rock "in an area where the rest of the animal's skeleton was conspicuous by its absence notwithstanding its proximity to the human skeletons," the authors write.

The researchers speculate that a Neanderthal cut off the panther paws and kept them. It is also possible that the paws were added to the bodies before burial, perhaps holding some ritual significance.

The remains of six to seven other Neanderthals, including one baby and two juveniles, have also been excavated at the site. The tallest individual appears to have been an adult who stood around 5'1".

Erik Trinkaus, a professor of physical anthropology at Washington University in St. Louis, is one of the world's leading experts on Neanderthals. He told Discovery News that "it is certainly possible that they (the Neanderthals at Sima de las Palomas) were buried."

He said a few dozen documented Neanderthal burials from Western Europe, Eastern Europe and Southwest Asia have already been documented.

Trinkaus added that the Neanderthal remains from Spain will "provide us with our first glimpse of overall Neanderthal body form in Southern Europe, as well as additional specimens for a number of aspects of Neanderthal biology."

terça-feira, 19 de abril de 2011

Journal of Human Evolution. Los homínidos de Atapuerca usaban herramientas de hueso hace 350.000 años

Atapuerca. Los investigadores han encontrado industria realizada con esta materia prima en el nivel TD-10 del yacimiento de Gran Dolina, de modo que son los indicios más antiguos

Los homínidos que vivieron en la Sierra de Atapuerca hace 350.000 años fabricaron herramientas de piedra, pero también de hueso, según se desprende de un artículo publicado en la prestigiosa revista Journal of Human Evolution titulado Bone as a technological raw material at the Gran Dolina site.

Esta industria fue encontrada en las excavaciones realizadas en los años 2000 y 2001 en el nivel TD-10 del yacimiento Gran Dolina. «La importancia de este hallazgo es que se trata de los indicios más antiguos de la utilización de herramientas fabricadas con huesos. Es normal encontrarnos con industria realizada en hueso con la llegada del Homo sapiens en el Paleolítico Superior pero no de tanta antigüedad», apuntó Rodrigo Alcalde, responsable de Didáctica del Museo de la Evolución Humana (MEH) y autor del artículo junto a Jordi Rusell, Ruth Blasco, Gerard CLampeny, Leticia Menéndez, Eudald Carbonell (Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social), Carlos Díez del Laboratorio de Prehistoria de la Universidad de Burgos, Juan Luis Arsuaga (Centro de Investigación (UCM-ISCIII) de Evolución y Comportamiento Humanos) y José María Bermúdez de Castro (Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana).

Además de encontrarse fragmentos de hueso que han sido retocados, se han hallado otros que han sido retocadores. «Los homínidos han cogido determinadas astillas de hueso y las han utilizado para retocar piedra. En lugar de utilizar piedra contra piedra, han usado un fragmento de hueso para golpear la piedra. En el hueso quedan unas pequeñas marcas, que se ven muy claras», añadió el investigador.

Según explicó Rodrigo Alcalde, los retocadores en hueso son muy comunes en yacimientos de neandertales, de 100.000 años en adelante, pero no en cronologías tan antiguas «Tenemos huesos cuyos bordes han sido transformados para crear un filo, que no sabemos para qué se usó, y otros huesos fueron utilizados como percutores o retocadores».

Los investigadores realizaron modelos experimentales en los laboratorios para estudiar las marcas. «Hemos golpeado el hueso para configurar los retoques y también hemos cogido huesos secos y frescos para comprobar cuál de los dos utilizaron los homínidos para retocar las piedras. Finalmente, hemos podido saber que fue con fragmentos de hueso fresco», añadió.

En opinión de Rodrigo Alonso, a partir de este descubrimiento se deberán estudiar de nuevo las marcas aparecidas en instrumentos encontrados en otros yacimientos para comprobar si se trata de un patrón más generalizado. «Igual se han achadado esas marcas a pisoteos de los animales sobre los huesos y no se les dio importancia. La idea es comprobar que el hueso fue utilizado como una materia prima para fabricar herramientas antes de lo que pensaba».

Primer artículo del MEH
Se trata de la primera publicación aparecida en una revista científica de prestigio mundial en la que colabora el Museo de la Evolución Humana (MEH), que este fin de semana recibió al visitante 200.000 desde su apertura el 13 de julio de 2010.

Pré-história das Zonas Húmidas - Paisagens de Sal

A conferência internacional sobre a Pré-história das zonas húmidas, com o particular enfoque na exploração de sal, decorrerá em Setúbal, de 19 a 21 de Maio de 2011 e será organizada pelo Museu de Arqueologia e Etnografia do Distrito de Setúbal (MAEDS) , em parceria com SIMARSUL .


A decisão de organizar esta conferência resultou do desenvolvimento de um projecto de investigação sobre o Neolítico final/Calcolítico da Ponta da Passadeira, arqueossítio localizado no estuário do Tejo (concelho do Barreiro), dedicado à exploração de sal. Este estabelecimento, semelhante ao de Marismilla, no Guadalquivir, ou ao Possanco, no Sado, permite defender uma divisão socioterritorial do trabalho entre o interior e o litoral da Península Ibérica no final do IV e III milénios BC.
O estudo da ocupação humana nas margens das zonas húmidas ou simplesmente da sua exploração no quadro dos respectivos territórios de captação de recursos, tem, em Portugal, uma longa tradição nos estuários do Tejo e Sado, onde se focalizou nos concheiros mesolíticos de Muge e Sado, prosseguindo hoje com renovadas equipas das universidades de Lisboa e Algarve e rejuvenescidas problemáticas.
O MAEDS tem desenvolvido também projectos de investigação no litoral ocidental em áreas que abrangem os paleo-estuários de pequenos cursos de água, pondo em relevo a atractividade desses meios aquáticos, para os humanos, especialmente no Mesolítico e Neolítico.
Sítios do Neolítico antigo, como Vale Pincel I e Castelo Belinho, situados na Costa Sudoeste portuguesa, têm desencadeado projectos de investigação que incidem sobre áreas de ecótono da orla litoral em que a exploração dos recursos marítimos faz parte da economia e condiciona as próprias estruturas ideológicas e culturais dessas populações.
Discutir e reflectir sobre as problemáticas da ocupação e da exploração económica dos ecossistemas mais produtivos da biosfera para as nossas latitudes é também projectar no futuro essas potencialidades, recuperando o saber de uma aprendizagem milenar.
Pretende-se que a Conferência seja um forum onde investigadores que desenvolvem projectos que de alguma forma se relacionam como meios aquáticos se possam encontrar, havendo obviamente lugar para todos os interessados nestas matérias, mesmo que vinculados a outros domínios científicos, e para estudantes.
A conferência incluirá uma visita à região, que decorrerá no Sábado dia 21 de Maio.
A comissão organizadora e as instituições apoiantes têm, pois, a honra de o convidar a participar na Conferência Internacional sobre Pré-história das Zonas Húmidas. Paisagens de Sal.

Mais informações em http://www.prehistoryofwetlands.com

Oxford Journal of Archaeology


Journal of Archaeological Science


SABORES DO MEDITERRÂNEO - ALIMENTAÇÃO E GASTRONOMIA MEDIEVAIS


Os livros e tratados de cozinha mais antigos são quase sempre o reflexo de grupos sociais aristocráticos, espelhando o seu refinado quotidiano. Ora o acto arqueológico descobre e sistematiza a informação daqueles que não sabem escrever, daqueles que nunca tiveram história. O simples artefacto de cozinha, a humilde panela enegrecida pelo fogo, é para nós preciosa para compreender os hábitos alimentares, a topografia cultural da cozinha que, afinal, é o espaço mais nobre da casa camponesa. Em tempos anteriores, e sobretudo em época islâmica, a alimentação era dominada por uma enorme variedade hortícola assente na
fava, no grão-de-bico, no tremoço, na ervilha e no chícharo, a que se foram acrescentando outras espécies introduzidas, a partir do século X, como o arroz, o trigo duro, o espinafre a beringela e a alcachofra.
Neste encontro pretendemos abordar, sob diferentes perspectivas, que abrangem desde a documentação literária e escrita aos vestígios arqueológicos, aspectos relacionados com a alimentação no Mediterrâneo, focando sobretudo o período islâmico e o seu extremo ocidental, tentando aprofundar tanto os seus precedentes como alguns fenómenos de continuidade na gastronomia actual. A apresentação de comunicações orais por convite será complementada com a exibição de posters, da iniciativa dos autores, sujeitos a avaliação prévia da comissão organizadora.


Early human fossils from South Africa could upend longheld view of human evolution

MINNEAPOLIS—It’s a great irony of paleoanthropology that for all the insights scientists have been able to glean from the fossil record about our early ancestors, the australopithecines (Lucy and her kin), they have precious little to document the origin of our own genus, Homo. They know that Homo descended from one of those australopithecine species and that over the course of that transition our ancestors evolved from chimp-size creatures with short legs and small brains into tall humans with long legs and large brains, among other hallmark traits. But the details of this evolutionary transformation—when the distinctive Homo characteristics arose and why—have remained elusive, because fossils of early Homo are rare and the ones that have turned up are generally too fragmentary to yield much information.
To that end, last spring Lee Berger of the University of the Witwatersrand in Johannesburg, South Africa, and his colleagues announced their discovery of two partial human skeletons (pictured above) from that mysterious period that might well revolutionize researcher’s understanding of how our genus got its start. The specimens, which date to around 1.95 million years ago, were said to exhibit a mosaic of traits linking them to both Australopithecus and Homo, leading the team to propose that they represent a previously unknown species of human—Australopithecus sediba—that could be the direct ancestor of Homo. The interpretation was controversial. Some critics argued that the fossils do belong inAustralopithecus, but have no special relationship to Homo; others contended that they represent a dead-end branch of Homo, rather than ancestor of later species, including H. sapiens.
On April 12 at the annual meeting of the Paleoanthropology Society and on April 16 at the annual meeting of the American Association of Physical Anthropologists, Berger and his colleagues gave presentations on the results of their latest analyses of the A. sediba bones. The findings underscore the mosaic nature of the remains, and threaten to topple a leading model of human evolution.
Team member Kristian J. Carlson talked about the shape of A. sediba’s brain, as revealed by synchrotron scanning of the interior of the brain case. With an estimated cranial capacity of just 420 cubic centimeters, this species had about a third as much gray matter as we do. Indeed this tiny brain size—which lies in the lower end of theAustralopithecus range—figured significantly in the team’s decision to place the fossils in the genus Australopithecus rather than Homo. Yet despite the diminutive size of the brain, its frontal lobe appears to have had a much more humanlike organization than that of the australopithecines. Carlson noted that this surprising finding hints that frontal lobe reorganization and the overall increase in brain size that characterizes Homo may not have occurred simultaneously, as was thought.
The mixture of primitive and advanced traits is apparent throughout the skeleton. Darryl de Ruiter of Texas A&M University reported that the skull exhibits a suite of traits in common with australopithecines, particularly A. africanus. Yet it also shares a number of skull traits in common with Homo—more, in fact, than any other australopithecine does. “The combination of primitive and derived cranial and postcranial [below the neck] characteristics in sediba highlight its intermediate nature,” de Ruiter observed, reiterating the team’s earlier claim that A. sediba could be the ancestor of Homo. Berger enumerated other mosaic traits—including the apelike ribcage and long arms combined with the humanlike hand, with its short fingers and long thumb.
But it was the pelvis of A. sediba that yielded perhaps the most startling revelation at the meetings. Many researchers have argued that increasing brain size in the Homolineage was the driving factor in the evolution of the Homo pelvis from the australopithecine one, because in early Homo fossils a larger braincase accompanies the modified pelvis. According to a talk given by Berger on behalf of Steven Churchill of Duke University, however, A. sediba, with its tiny brain, has a pelvis that looks a lot like that of early Homo.
If ballooning brain size was not the driving factor in evolving a humanlike pelvis, then what was? “I would say it’s the shift from habitual bipedalism to more humanlike obligate bipedal locomotion,” Will Harcourt-Smith of the American Museum of Natural History in New York City, an expert not involved in the analysis, told Scientific American. He thinks bipedalism probably evolved in two stages: in the first stage, represented by Lucy’s species, early humans still spent a fair amount of time climbing in the trees in addition to walking upright on the ground. In the second, they lost their climbing ability and became fully bipedal.
“It’s very reasonable to see [A. sediba] as the ancestor of Homo,” Harcourt-Smith remarked, noting that he was much more on the fence until he saw the pelvis. “Am I 100 percent convinced? No, but it’s persuasive.”
Image: skeletons courtesy of Science/AAAS

quarta-feira, 13 de abril de 2011

Descoberta tábua de cerâmica com escrita legível mais antiga da Europa

Michael Cosmopoulos (à esquerda) no local das escavações.


Michael Cosmopoulos (à esquerda) no local das escavações.
Uma tábua de cerâmica com mais de três mil anos, com o texto legível mais antigo da Europa, foi encontrada numa antiga lixeira, em Peloponeso, na Grécia, segundo anunciou Michael Cosmopoulos, arqueólogo da Universidade do Estado do Missouri-St. Louis (EUA). Trata-se de uma placa de argila, que se julga corresponder a um registo financeiro. Será publicado um artigo sobre a pedra na edição deste mês da«Proceedings of the Athens Archaeological Society».

O artefacto foi encontrado durante escavações – sob a supervisão da Escola de Arqueologia de Atenas, começaram em 2006 e já revelaram ruínas de uma enorme estrutura com grandes muralhas de entre 1550-1440 a.C. –, numa colina de Iklaina, uma pequena aldeia do departamento de Messene, 300 quilómetros a sudoeste de Atenas.

“Isto é um caso raro onde arqueologia vai ao encontro de textos antigos e mitos gregos”, segundo referiu ao «Past Horizons Archaeology News». Esta tabela de argila muda tudo aquilo que se sabia sobre as origens da alfabetização e a burocracia, durante a Idade do Bronze, na Europa do sul. O fragmento mede cinco centímetros por oito.


A inscrição corresponde a uma forma de escrita – Linear B – usada antes da existência da Grécia Antiga pelos Micénicos, um povo da Idade do Bronze que dominou grande parte do território grego 1.600 anos antes e Cristo, na época da Guerra de Tróia descrita na Ilíada de Homero.


Placa tem inscrição em Linear B.
Placa tem inscrição em Linear B.
A placa tem, de um lado, uma lista de nomes e números; no outro, uma verba relativa à confecção, segundo revelou o Cosmopoulos, que também é director doIklaina Archaeological Project, acrescentando que esta descoberta sugere que "a burocracia e a literacia foram desenvolvidas mais cedo do que se pensava".


Segundo o especialista, o sítio em que a placa de argila foi encontrada terá sido uma antiga lixeira do Peloponeso que foi atingida pelo fogo. Felizmente, a inscrição não se perdeu, uma vez que a argila terá cozido com as altas temperaturas do incêndio. O local foi destruído provavelmente no ano 1400 a.C, antes de ser invadido pelo reino de Pilos, cujo rei, Nestor, é mencionado na Ilíada.

Descoberto primeiro esqueleto de homossexual pré-histórico


Corpo estava disposto como sepultura feminina.
Corpo estava disposto como sepultura feminina.
Descobriram o corpo de um homem – que remonta a 2900 ou 2500 anos a.C. –, na República Checa, cuja posição estava normalmente reservada às mulheres na cultura da cerâmica e, por isso, os investigadores acreditam tratar-se do primeiro homossexual ou transexual conhecido e que viveu durante a Idade do Cobre.

O esqueleto, encontrado num subúrbio de Praga, tinha a cabeça apontada para Este e estava rodeado de utensílios domésticos, um ritual que até aqui apenas era descoberta em sepulturas femininas.
Segundo a história da antropologia, "as pessoas deste período levavam este género de ritual funerário muito a sério e isso leva a crer que a posição em que foi encontrado seja dificilmente um erro”, referiu Kamila Remisova Venisova, coordenadora da equipa de arqueólogos que fez a descoberta, ao diário britânico «The Telegraph».

Neste tipo de cultura, os homens eram normalmente enterrados sobre o seu lado direito, com a cabeça virada para o Oeste, com ferramentas, armas, comida e bebidas e as mulheres, normalmente sobre o lado esquerdo, viradas para o Este e rodeada de jóias e objectos de uso doméstico.

Outra das hipóteses é a de que o indivíduo poderia ter sido um xamã ou alguém do ‘terceiro sexo’ (homo ou transexual). "Como o conjunto de objectos encontrados em redor do esqueleto não corroboravam a hipótese de que fosse um xamã, é mais provável que a segunda explicação seja a correcta, sustentou ainda.

As escavações foram hoje abertas ao público e as visitas têm sido intensas. Os restos são de um membro da cultura da cerâmica cordada, que viveu no norte da Europa na Idade da Pedra, entre 2.500 AC e 2.900 AC.


Evolutionary Anthropology